

EL JUEGO DE LA FORTUNA: BRAD PITT LLEVA EL BASEBALL A OTRO NIVEL
Gracias a su papel en Thelma y Louise, Brad Pitt inició su carrera con una imagen de niño bonito y seductor que, en su momento, supo explotar al interpretar personajes que se respaldaran en su galanura (hay que reconocer que el cuate está rostro) como es el caso de Nada Es para Siempre, Leyendas de Pasión y Conoces a Joe Black, pero al mismo tiempo se dio a la tarea de alejarse de su imagen de hombre perfecto para encarnar a personajes más oscuros y atormentados en cintas como Kalifornia, 12 Monos, Seven y Los Hijos de la Calle. Pero con su interpretación de Tyler Durden en El Club de la Pelea, Pitt inició una nueva etapa en la que comenzó a hacer papeles que le permitieron no tomarse tan en serio sin dejar de verse galán, pero ahora con una imagen más cool. Durante este periodo realizó cintas como Snatch, La Mexicana y La Gran Estafa. Sin embargo, en los últimos años, Brad Pitt ha optado por intercalar estos roles, así como su carrera como actor y productor, y al mismo tiempo, hacer papeles más maduros en películas como Babel, El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford, El Curioso Caso de Benjamin Button y, más recientemente, El Juego de la Fortuna.

Billy Beane es un beisbolista retirado que ahora trabaja como gerente general de los Athletics de Oakland, y que actualmente pasa por una mala racha debido a las derrotas y a la pérdida de sus jugadores estrellas. Preocupado por esta situación, Billy busca la forma de hacer al equipo más competitivo a pesar de la falta de recursos económicos. Durante un viaje, Beane conoce a Peter Brand, un joven economista que tiene una nueva teoría para seleccionar a los jugadores, la cual se basa en el análisis estadístico conocido como sibermetrics. Después de contratarlo como su asistente, Billy y Peter se enfrentan el rechazo de los scouts y del propio manager del equipo, Art Howe, que aún creen que la intuición y su experiencia es la mejor forma para reclutar jugadores. Por ello, ambos deberán demostrarles a todos que este nuevo método puede funcionar para llevar a los Athletics de vuelta a la cima.
Brad Pitt encabeza el elenco al dar vida a Billy Beane, un personaje que entra en la categoría de hombre de familia, el cual cada vez se ha hecho más común en su carrera debido, quizá, a la etapa de la vida en la que actualmente se encuentra, pero que ha sabido alternarlo con sus personajes más cool y divertidos de cintas como Ahora Son Trece y Bastardos Sin Gloria. Lo acompañan Jonah Hill, que se aleja un poco de los personajes cómicos y vulgares que ha hecho en las cintas de Judd Apatow para encarnar a Peter Brand; Philip Seymour Hoffman, que se reúne con el director Bennett Miller después de haber trabajado en Capote para interpretar a Art Howe; Robin Whright, que en esta ocasión hace el papel de Sharon; y Chris Pratt, a quien también se le puede ver en la cinta Contando a mis Ex, que actualmente está en cartelera.

Bennett Miller es un joven director que gracias a su ópera prima, Capote, se ganó el reconocimiento de Hollywood al recibir una nominación al Oscar y varios galardones internacionales. La cinta contaba la forma en que el autor comenzó a investigar sobre la muerte de una familia de Kansas a manos de dos asesinos, hechos que lo llevarían a escribir A Sangre Fría, uno de sus trabajos más importantes, y cómo llegó a involucrarse emocionalmente en el caso de Perry Smith, uno de los victimarios. La manera en que logró llevar a la pantalla este pasaje en la vida del escritor norteamericano lo hizo el mejor candidato, incluso por encima del propio Steven Soderbergh, para dirigir El Juego de la Fortuna, que, al igual que Capote, está basada en un hecho real y cuenta la historia de un hombre que se compromete tanto con algo en lo que cree que puede marcar una diferencia, que saca a flote su lado más emocional y perseverante.
En esta ocasión, Miller colabora con Steven Zaillian y Aaron Sorkin, dos de los guionistas con mayor renombre en el showbusiness y que se han destacado por adaptar historias biográficas en las que sus protagonistas son hombres con aspectos negativos en su personalidad, su ideología o su profesión, que, sin embargo, cuentan con una virtud que los hace diferentes a los demás de su tipo y que los acerca al espectador. Y aunque ambos escritores tienen elementos que los distinguen como la intensidad dramática en el caso de Zaillian (La Lista de Schindler, Gangster Americano) y la narrativa y diálogos ágiles e inteligentes de Sorkin (Juego de Poder, La Red Social), la fusión de éstos y el hecho de que ambos comparten la constante de contar biopics con héroes imperfectos como protagonistas los vuelven ideales para esta película.

El Juego de la Fortuna es una película que promete una trama bien estructurada, diálogos ágiles que ayudan a que la historia fluya, un balance entre los momentos dramáticos y la comedia ligera, una dirección eficiente en sus decisiones de cámara y puesta en escena, y actuaciones contundentes. Pero lo más destacado es que, a diferencia de otros dramas deportivos, E Juego de la Fortuna no es la típica historia del hombre pobre y de buen corazón que quiere ser un atleta y logra superarse a pesar de que nadie cree en él, y en las que no puede faltar el discurso de motivación y las secuencias de “acción deportiva” llenas de dramatismo y emotividad, sino más bien es una cinta que busca retratar lo que sucede tras bambalinas en el baseball y mostrar cómo funciona el negocio en este deporte a través de la historia de un hombre que, junto con un reducido grupo, se atreve a salir de lo establecido al intentar hacer algo nuevo y diferente, defendiendo sus convicciones y aquello en lo que cree a pesar de la oposición de los demás al cambio.
CRÉDITO DE IMÁGENES: http://www.movieposterdb.com/movie/1210166/Moneyball.html